Espejismos. Del prohibido prohibir
José Manuel Fernández Ruiz - 14-02-2007 12:03:48 | Categoria: Comentarios
Franco, en pleno furor dictatorial, dicen que aceptó a regañadientes la prohibición de los burdeles, en contra de los consejos de sus compañeros de cuartel, solamente por apaciguar a la jerarquía eclesiástica de la época, que andaba más preocupada por las cosas del bajo vientre que del estómago, es decir, de cómo llenaban el estómago sus fieles. El sexo, su negación, era santo y seña de aquella cruzada de los curas contra cualquier tipo de disfrute humano, una cruzada tan anacrónica como feroz. No existían argumentos sanitarios en aquél decreto, la prueba es que las inspecciones periódicas de las prostitutas, siguieron realizándose con toda normalidad. Se trataba de preceptos morales, o así. En realidad, las casas de latrocinio seguían funcionando igual, incluso mejor que antes del decreto, amparadas por el halo de misterio que rodea todo lo ilegal, pero ya sólo al alcance de una minoría pudiente (la misma que había aplaudido públicamente la prohibición). Pero el dictador no se atrevió a nada más, y estoy convencido de que apenas hubiera sopesado la posibilidad de mejorarnos la salud mediante la prohibición del tabaco o el vino, sólo ese hecho hubiera precipitado su caída, y nos hubiéramos ahorrado muchos años de oprobiosa. Pero en eso Franco se mostró más listo que los políticos de nuestra época.
La historia, a fuerza de no leerla, se repite continuamente. No son preceptos morales los que se exhiben ahora, pero lo parecen cuando nos argumentan sobre una etérea felicidad colectiva que, según las encuestas, consiguen los ciudadanos cuando dejan que sea el poder el que decide por ellos en materia de pequeños vicios, aquellos nos aproximan a la felicidad pero nos acortan la existencia. Curioso que a ninguno le de por alegrarnos la vida sino, y sí a todos, por aumentar el catálogo de prohibiciones que tanto entristece nuestra historia cotidiana. En eso los políticos, los de ayer y los de hoy, son iguales.
Comentarios (0) - Referencias (0)