Espejismos: cosa de medios
A estas alturas, no descubro nada nuevo si digo que los medios se confabulan para marcar la agenda del interés colectivo. Hoy toca trasnochar para ver la gala de los oscar, mañana madrugar por lo de la Fórmula uno. Para ellos, esos acontecimientos previsibles se vuelven compromisos ineludibles que marcan el estado de la situación para cada uno de nosotros, individuos anónimos, sujetos pasivos de la comunicación, si es que queremos estar al día. Las ausencias están mal vistas.
Cuando un evento decae se dice que perdió el interés del público y sus protagonistas quedan amortizados por la historia, aunque lo cierto es que ya no atrae porque no sirve a los intereses de los mass media. Es la nueva fórmula para mantener la atención más allá de lo que suele suscitar la curiosidad de la audiencia. Luego se dirá que la opinión pública se ha expresado sobre esto o aquello, pero lo cierto es que fueron los medios primero, su cuenta de resultados, los que pidieron que se expresara en un sentido u otro.
Dicho de otra manera, parece como si nos moviéramos en una libertad tutelada, si aceptamos la extrema dependencia que llegamos a soportar de los medios. Estos siempre toman la iniciativa, preparan la alfombra junto al escenario donde desean que se desarrolle el espectáculo, y además marcan el desenlace más apropiado.
Estar al día, esa es la cuestión. Estar al día es como llevar el traje de moda, sin el cual no nos es permitido salir a la calle. Estar al día quiere decir conocer el curso de los acontecimientos, pero no todos, solamente los que figuran en la programación. La última película de estreno, el último cotilleo, las pastillas que más adelgazan o reprimen el colesterol, en fin, la última faena del político de turno, como la frase brillante del líder o conductor. Vivir ahora resulta más fácil que antes, incluso más cómodo.
Así las cosas, las reglas del juego se vuelven muy sencillas. Todo radica en hacer lo que se espera de cada uno, según el guión establecido para todos. Los medios no hacen sino responder al patrón previsible del rebaño.
Referencias
Comentarios
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Es tan asi, tan como lo manifiestas que se nota, es puro descaro.
Es puro artificio creer que somos amos de nuestra porpia historia. Y ello, en el plano individual, nos lleva al desanimo, la decepción, la apatía, el descreimiento, la falta de confianza y el hartazgo.
Es tremeno pero a pesar de un mayor acceso a la Educación y el Conocimiento no estamos logrando ni ser mejores personas ni ser capaces de salirnos un apice de lo que escriben otros/as.
Supongo que acabaremos tocando fondo y recuperaremos la cordura. En un ejercido de optimismo necesario para sobrevivir, creo que la oportunidad esta en TENER TODO EL CAMINO POR DELANTE PARA HACER LAS COSAS BIEN.
Las oportunidades están en apelar, empeñarse en mantener la ilusión, el sueño de que otro mundo, otras formas de convivencia y relacion son posibles.
Comentario de amaia goikoetxea hace 2 meses y 19 dias